A menudo me pasa que he cantado ciertas canciones tantas veces que, de
repente, tengo una crisis de rechazo y las dejo de un lado. Al menos por un
tiempo.
Me sucedió con el tema final del Las Terrenas Music Show, Colmadón.
Les dije a los chicos de la banda que ya no quería cantar esa canción y
comencé a escribir otra, que tenía el mismo sentido, divertido y juguetón, pero
era totalmente diferente.
Me dio el ímpetu el saber que el bluesman estadounidense, John Carey, habría
participado en el programa, y así, con las debidas proporciones y la debida
humildad, comencé a escribir un blues. Salió una balada rythm and blues, tocada enteramente repitiendo
los acordes de sol, mi menor, do, re siete. Con el fin de disfrutar del canto y
de los "a solo" de los músicos.
Las letras llegaron casi en seguida, mezclando el inglés al español, cambié
el estribillo solo un par de veces, hasta que me satisfizo un "baby, baby,
baby" que se repite y que representa casi un grito de llamada y de sufrimiento
al mismo tiempo.
Las palabras ... bueno, hablan de nuestro show, y no podría ser de
otra manera: el espectáculo termina, los amigos de la banda se van, y yo me
quedo aquí, con ella, con “mi baby”, tocando este blues, en la playa, a la
orilla del mar. De hecho, el Las Terrenas Blues.
Cuando lo canté en público por primera vez, el jueves pasado, casi no quería
terminar, invadido por el “feeling”. Y los amigos de la banda, como los excelentes
músicos y profesionales que son, ...atrás.
Ni siquiera sé cómo salió, en verdad, si es bueno o malo. Lo
escucharemos, juntos, al final de nuestro Las Terrenas Music Show, cuando se
edite el video. En unos días, en Youtube y en Facebook y en las pantallas de la tv.
ennio